Nunca pensé que mi primera nota grossa fuese semejante acto surrealista por parte del animal este, pero así fue… A menos de 48 horas de que más de mil personas lo escrachen en la casa, se mandó a la boca del lobo. Justo que el lobo está suelto, y él parece el cordero atado y un tanto desquiciado. Ahora tiene un argumento más, y bien grandote, para seguir alimentando su discurso.
Estuve ahí, y así te lo cuenta Kiken (esssa…): Tierno fue a la plaza y la gente lo obligó a “atrincherarse”






